¿De qué quieres tu nieve Emilio?

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¿Cual es el problema actual con la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), que ni es nacional por cierto?

Esto lo escribo para quien ve las noticias, oye comentarios y no tiene ni idea de lo que está pasando, sólo quiere salir con un tanque a quitar de en medio  manifestantes porque no puede llegar a su trabajo o al doctor o irse de paseo al centro por miedo a quedar atrapado y  que no logra entender tanta jerga legal, tanta política, porque eso de atacar con un tanque sin saber en verdad porqué como que no!!

Profesores de la CNTE toman Boulevard Puerto Aéreo

Profesores de la CNTE toman Boulevard Puerto Aéreo (Photo credit: Eneas)

Todo tiene que ver sobre la Reforma Educativa que contempla iniciativas en 3 leyes. La ley que aprobaría la creación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, la Ley General de Educación y la Ley del Servicio Profesional Docente.

Los puntos álgidos de estas leyes son los siguientes:

-Sobre las plazas  para maestros la iniciativa elimina la intervención del sindicato en cuanto al ingreso, promoción , cambio de escuela, designación de directores, supervisores y asesores técnicos pedagógicos.

-Se establece sanciones para quien compre, venda u ocupe una plaza sin pasar por la evaluación (Uno de los ingresos principales por fuera del sindicato que tubo a Elba Esther y toda su parentela viviendo como millonarios).

– Deberán pasar una evaluación para obtener una plaza (Y no como ahora que con cursar la normal ya tienen garantizado su puesto. Imaginen que todos los estudiantes solo por acabar la escuela de panzazo ya tienen trabajo, no tendríamos ninis pero sí un enorme grado de mediocridad en nuestra fuerza laborales porque no hay competencia, aunque sería maravilloso que todo estudiante tuviera garantizado un trabajo al salir de la escuela)

– Para tener una promoción los maestros deberán aprobar la evaluación, los Directores deberán cursar programas de liderazgo y gestión escolar y las plazas de supervisores se pondrán a concurso.

– Serán despedidos si no se someten a la evaluación, si faltan 3 días consecutivos a laborar sin justificación legal, si no aprueban la evaluación del INEE ( la cual se hace después de un periodo de inducción de dos años, no es que se las hagan así nomas)

– No tendrán derecho a liquidación si ingresan después de la publicación de la Ley.

¿Les suena absurdo? ¿Es humillante, degradante, inapropiado para los maestros? Yo creo que es razonable, normal, lógico.

Pero que pasa con el CNTE, lo mismo que al niño grosero y berrinchudo a quienes sus padres, con tal de que no haga berrinche y los haga pasar un oso, le dan dulces, le consecuentan cosas, le regalen privilegios inmerecidos. La culpa no es del niño, es de los padres que no han sabido como tratarlo y educarlo. Como decía mi abuela y aunque salten algunos, “Una nalgada a tiempo hace maravillas” . Así es la cosa, que papi Gobierno le ha dado a su escuincle grosero todo lo que le pide con tal que no haga desmanes, con tal de que no le cueste votos, con tal de que todo esté en paz y ahí están los resultados, tiene mas culpa el padre porque no quiere ser el padre malo, sino pregúntenle a Ulises Ruiz cuando quiso ponerlo en orden años atrás. Ahora  Cué con tal de que no se le regresen a su estado les manda su bono con mensajero para que no le den en la torre otra vez al turismo, principal ingreso de Oaxaca. Así o más maleducado!!

Acuerdan Marcelo Ebrard y Gabino Cué colaborac...

Acuerdan Marcelo Ebrard y Gabino Cué colaboración por Oaxaca (Photo credit: Noticias de tu Ciudad)

Por otro lado los acuerdos andan de aquí para allá, han traído al CNTE  en pláticas con El Pacto, después Gobernación recibe las conclusiones de los 10 foros que se hicieron a nivel nacional y que organizo el CNTE con mas de 400 ponencias para entregarlos al Pacto pero la SEP les da el madruguete y lanza las iniciativas sin consultar con los del Pacto, entonces estas son dictaminadas por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados. Luego vienen los del Pacto y retiran una de las tres iniciativas, la que habla de la evaluación de los maestros y los legisladores la dejan para negociarla después con el CNTE, quienes dicen ni maíz, no negociaremos con el Congreso sino con Chong y sitian el Aeropuerto, Chong cede y los recibe, pactan hablar con el Congreso, con los senadores, con una comisión mixta, ufff y así continúan, que si sí, que si no, y mientras ¿Donde está Chauyffet? (Enrique, hay amores que matan!!)

Julio Trujillo escribió en su columna “Disculpe las Molestias”  que aunque los queramos matar,  para los del CNTE “es precisamente el recurso al que acuden ellos cuando parece que las otras instancias se les agotan” y pide los entendamos y suena en parte lógico cuando  los han traído de abajo para arriba, pero por otro lado es triste ver como tienen secuestrada ya a la ciudad, al gobierno, cómo lastiman a su gente, como los llevan a la desesperación.  “Tus derechos terminan donde comienzan los de los demás”

Y así tenemos encima esta gran bola de nieve que ha sido adornada ya con los disque #132 (que ya están como Los Panchos que al final solo quedaba uno de los originales), también los del SME, finísimas personas, y otros grupos anarquistas. Nadie quiere la papa caliente, nadie quiere colgarse el milagrito. Mancera nos ha desilusionado más que la estatura de Justin Bieber, sus calificaciones han bajado y el Gobierno Federal no puede culparlo porque sabe que él es quien tiene la autoridad para poner un alto. Enrique Peña Nieto, Osorio Chong y Chauyffet deberían leer  “Adolescentes desafiantes y rebeldes” de Barkley y Robin, y decidirse de una vez por todas a educar y no a consentir, todo por evitarse una confrontación.

La cotidianidad de la Física

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William Gilbert, médico de cabecera de la Reina Isabel I, era también un inminente físico. Hizo estudios sobre los fenómenos eléctricos por allá del Siglo XVII,  verificando que muchas substancias al ser frotadas, se comportaban como el ámbar que atraía objetos livianos.  Entonces las  clasifica en cuerpos eléctricos, ahora denominados “aislantes”  y los aneléctricos ó “conductores”. El es el responsable del principio ¨Polos opuestos se atraen e iguales se repelen¨  y Rafael y yo, siempre interesados en los avances de la ciencia, hemos contribuido a confirmar y ampliar estas teorías.

Hace algunos años, un sábado talachero con música de U2 de fondo,  Rafael decidió que se veía muy feo el estéreo en la sala conectado a una extensión eléctrica. Sería mas profesional si le agregara un pedazo de cable a la conexión original. Fue por la caja de herramientas, tomó la cinta de aislar, el pedazo de cable y se trajo de la cocina un cuchillo para  cortar. Mientras yo molía una salsa en la licuadora, agarró el cable con ambas manos, lo dobló, lo tomó con una mano,  y con la otra metió el cuchillo para jalar  y cortar al mismo tiempo .  Fue cuando lo vi ser lanzado hacia atrás por una fuerza invisible; dejó de funcionar la licuadora y Bono se había callado, los ojos de Rafael estaban casi fijos y su cabello un poco erizado y sentado todavía no entendía lo que había pasado.  Había  efectuado el corte sin desconectar el aparato dela corriente. Gracias al universo, el cuchillo tenía mango de madera y quien diga que no tenemos Angel de la Guarda, miente.   Así es como supo y comprobó los usos y abusos de la conductividad eléctrica. Punto para el aprendizaje y para la integridad de la familia.

Yo, este pasado fin de semana, venía bajando los escalones del Hospital General de la Raza. Se me había antojado un capuchino que podía encontrar en el piso 1. Con ganas de hacer un poco de ejercicio, porque solo eran dos pisos, bajé por las escaleras y a  tres escalones para llegar , me encontré con  los elevadores de frente. Rápidamente escaneé  si la máquina de café que estaba a la izquierda, no tenía pegado con diurex ese letrero odioso  donde escriben “NO HAY”, así,  sin compasión alguna para los  adictos a la cafeína. Mi pierna izquierda se movió hacia el siguiente escalón. Como son mas angostos de lo normal, y yo andaba verificando inventarios, mi pie se asentó sobre el canto del escalón,  para resbalar, saltarse dos más y llegar directo al piso. La inercia llevó mi cuerpecito hacia delante, pero el pie derecho se quedó fijo, lo suficiente para que la pierna se quedara arriba. En sincronía  grité por el dolor, una enfermera quiso ayudar pero solo pudo decir “Ay Dios” mientras las puertas del elevador se cerraban como un telón y unos practicantes corrieron hacia mi, que ya había logrado el mejor split de  bailarina de danza moderna, en mi versión picasiana combinada con Tribilín Olímpico.  El resultado fue  una torcedura y esa sensación de caer al vacío aunque solo fueran tres escalones, con el análisis que se hace a velocidad de cómo se va volviendo uno pendejo (así decía mi padre), imaginando qué me había roto , que no podría ir a la despedida de soltera de mi sobrina y tratando de encontrar mi dignidad escondida por algún lado. Eso si, orgullosa de haber comprobado que las suelas de los tenis y las cintas anti-derrapantes pertenecen a la clasificación de substancias aneléctricas de Gilbert.

Termino advirtiendo a los médicos, enfermeras, y visitantes de este hospital: ¡Bajen con cuidado! Seguramente los escalones fueron diseñados por algún nacionalista que quiso emular los de las pirámides prehispánicas en su angostura. Y si le ponen letreros a la maquina de café, también háganlo con los escalones, un letrero que diga “Baje y suba de lado”

La Cougar y el Vagabundo

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Procuraba alejarse de los machos que intentaban cortejarla usando todo tipo de artilugios, sin éxito alguno. Dos años atrás había quedado embarazada de un galán con el que le habían arreglado una cita a ciegas, y lo que creyó fue amor, resultó ser una maniobra con otro tipo de intereses .

Escuchó que alguien había llegado a la casa y corrió para toparse con un naco vagabundo, que supo después, lo habían recogido de la calle. No se explicaba porqué todos le hacían reverencias y se derretían con las payasadas que hacía. Pero lo que mas le incomodaba era su vulgaridad para moverse, como si lo que fuera a hacer estuviera cronometrado. Comía como sino hubiera probado alimento en meses y el colmo, su actitud viril y conquistadora. Él, que podía ser casi su hijo.!!!

Sin pena alguna se le lanzaba ante la mirada divertida de los presentes y eso a ella, la mortificaba y avergonzaba. Ya no era una jovencita, es más, sus mejores años habían pasado y él, era un loco juvenil que se creía inmortal comiéndose al mundo a mordidas.

Sin darse cuenta el vagabundo comenzó a cerrar el espacio que ella había procurado mantener entre ambos. El se acercaba, seductor, hacia gracias, y se llenaba del perfume que ella transpiraba. Poco a poco y de manera incrédula, ella se descubrió recostada en el sillón mientras él, con pequeñas mordidas, le recorría el cuerpo. Se escuchó emitiendo unos sonidos desconocidos y dejó ver una pícara sonrisa cuando se vio toda despatarrada dejándose querer.

A los pocos días la dueña de la casa abrió la recámara de uno de sus hijos y sorprendió a los enamorados en pleno coito arriba de la cama. Le dirigieron una breve mirada para continuar, con cierta insolencia, con sus jugueteos amorosos. La dueña cerró la puerta y corrió a avisarles a los demás en casa, quería que le ayudaran a separarlos porque sabía perfectamente que Lola no estaba usando protección, y de él no podía esperarse mucho.   Cuando regresó a la recámara, los dos estaban recostados, jadeando todavía por haber pasado momentos tan intensos.

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Al mes se fue a la peluquería porque traía el pelo todo alborotado, hecho nudos y cuando la raparon, todos en la casa pudieron apreciar su estado grávido ya bastante avanzado. Corriendo la llevaron al veterinario y se dieron cuenta que haber castrado al galán unos días antes, había sido obsoleto. Seguían asombrados de que la Lola fuera una cougar, y de cómo la presencia de Sancho la había rejuvenecido.

La doctora les dijo que pensaran bien si deseaban interrumpir el embarazo, los bebés estarían por demás feos y probablemente nadie iba a querer adoptarlos, pero la dueña, corazón de pollo, no pudo tomar esa decisión y apoyada por su hermana, frustrada veterinaria, decidió seguir adelante y acomodar a los cachorros.

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Un mes falta para el parto y las apuestas corren en la casa. ¿A quien se parecerán los perritos? Dice el dueño del Sancho que serán de lo más bizarros. Parece que se repite la historia de La Dama y el Vagabundo, claro que un poco mas calenturienta. Mientras yo,  cuento los días!!!!!

 

Mandalay y sus objetivos 2015

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Con dos dedos tomó un buen bodoque del gel elaborado a base de baba de caracol, el cual eliminaba en un 54.32% la celulitis y que su vecina le había traído del Instituto Politécnico Nacional junto con unas gelatinas quema-grasa. Eso significaba que tendría que improvisar para cocinarle a su marido por una semana, usando ingredientes de bajo costo. Tomó unas vendas, se amarró bien apretada y al verse en el espejo recordó que sería buena idea pintar su corsé improvisado, como el de esa vieja cejijunta con bigote que había visto en un museo allá por Coyoacán cuando en la secun se lo habían dejado de tarea.

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¡Mandalay!, le gritó su marido, ¡¡¡apúrate que ya nos vamos!!!! Y al escuchar el grito, se quemó la sien con las tenazas y salió encabronada, se le vino el recuerdo de que sus papás le habían puesto así en honor al hotel en donde fue concebida, cuando la empresa premió a su padre por ser el mejor vendedor , con un viaje a Las Vegas. ¿Pues porqué tanta prisa? le dijo mientras intentaba subirse al Atos sin cercenarse el torso con las vendas tan apretadas. El Brandon había arrancado ya el coche y la Mandalay todavía no cerraba la puerta porque nomás no se acomodaba. ¿Pues que fregados traes? le replicó el Brandon. Traigo un gel que me hará perder grasa y medidas y unas vendas que harán que no quede toda guanga ante tal pérdida. ¡Hoy empiezo mi plan para adelgazar! le respondió muy segura de sí misma. ¿Justo hoy? le inquirió el Brandon, y es que era primero de enero y la comida de recalentado no le ofrecería a la Mandalay un menú muy apropiado que digamos. No te preocupes, traigo mi lata de atún, jícamas y pepinos, además de agua con clorofila para disminuir los procesos de oxidación de mi cuerpo. El Brandon sabía lo que venía escrito en letras chiquitas, su vieja estaría de un genio de perros, le ladraría desde primeras horas de la mañana y podría apostar que no duraría ni quince días con la mentada dieta. Solamente suspiró para coronar su resignación y en la comida se puso un tapón marca diablo porque él mejor que nadie sabía lo que le esperaba.

Al llegar a casa la Mandalay acomodó en el refri lo que su suegra le había dado de itacate, la muy infeliz que sabía perfectamente que ella estaba en un plan de renovación total. Al terminar llegó a su recámara para encontrarse al Brandon en la cama con sus bóxers del América , con esa cara lujuriosa que ponía cuando quería consentir al cuerpo y por supuesto cuando quería meter gol. Resignada se metió al baño y cuando se quitó las vendas vio que en los cruces de éstas habían quedado laceraciones como si se hubiera dado con gusto con el cordón de las persianas. ¡¡¡Mira como te dejaste pinche Mandy!!!! porque el Brandon así le decía de cariño y cuando estaba caliente, mientras le ponía pomada desinflamatoria . Pero por más que la atendió, el deseo se tuvo que guardar porque la Mandy no aguantaba ni que le pusieran un dedo encima.

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A la mañana siguiente el Brandon se encontró a su mujer enfundada en unos pants, una playera ajustada que permitía ver varios rollos abrazando su torax y una banda en la cabeza que recogía el sudor de su cabellera . Traía las pesitas en sus tobillos y las muñecas, que había comenzado a usar para ejercitar y endurecer los músculos. Sacaba, doblaba, guardaba, sacaba, doblaba, guardaba. ¿Y ahora que che Mandy? Estoy sacando toda la ropa que ya no me voy a poner, para motivarme. ¿Queeee? le respondió el Brandon ya medio agrio. Dijeron en el programa “Hoy” que me quede sólo con la ropa de la talla que quiero ser, ¡así que me quedaré solo con la ropa de la secundaria!!! Y la Mandy seguía sacando y doblando ropa y acomodándola en cajas para que el camión de la basura se las llevará en unos días. No chingues Mandy, le dijo el Brandon a punto de perder el control ¿De donde crees que voy a sacar dinero para comprarte todo nuevo? Cuando vio que la Mandy enchuecó la boca mejor se calló si quería comer y dulcemente le pidió unas tortas de bacalao y romeritos. De mala gana la Mandalay las preparó y se sentó a la mesa para ver con ojos de desprecio el plato con lechuga y surimi que se había preparado, aderezado con limón y sal que acompaño con sorbos de agua con chia que nomás no le gustaba porque sabía a maracuyá desabrido. Esta vez el Brandon se puso sus shorts de “12 veces campeón” pero no tuvo suerte , la Mandy estaba muy de malas, había mordisqueado una manzana para encerrarse después en su cuarto y el Brandon tuvo que irse al Oxxo por un lunchibon quedándose sin anotar una noche más.

El 5 de enero se reunió la familia para partir la Rosca. A regañadientes Mandalay comenzó a hacer chocolate caliente para toda la bola de invitados, pero emocionada pensó que dándole y dándole al molinillo haría que sus bíceps y tríceps endurecieran.. “No pierdas ni un momento la oportunidad de hacer ejercicio, se decía, si barres, sume el estómago, si trapeas, aprieta las nalgas como si trajeras en la raya un centenario y no lo quisieras soltar, sube a patín hasta tu oficina, no uses el elevador…” eran los consejos que había leído en la revista Sports and Shape sobre aprovechar cualquier cosa para ejercitarse y lo seguía al pie de la letra. El colmo fue que la hicieron cortar un pedazo de rosca y le salió el mentado muñeco. ¡ Aparte de no tragar tendría que hacer tamaliza el 2 de febrero!! Ella que era capaz de no comer tacos de buche, gorditas de chicharrón, una concha chopeada en chocolate, todo podía evitar, pero los tamales, eso si que sería una prueba dura.

Y la Mandy corría en las mañanas, después de comer se aventaba unos abdominales y la dieta de la revista la adaptó a sus necesidades sin hacerla al pie de la letra pero creyendo que era igual o mejor. Agregó a su alimentación 3 licuados diarios de proteínas para hacer músculo y quemar más grasa. Así transcurrió todo Enero, entre vendas frías, vendas calientes, plásticos en la panza cuando corría, buches de agua con clorofila, hasta que el Día de la Candelaria, el 2 de febrero, arregló su casa y esperó a toda la comitiva. Ese día le habían entrado esos jeans que tenía guardados y cuando se vio al espejo se sintió diosa. Ahora si que todos notarían como había bajado y sus cuñadas morirán de envidia. Y la verdad es que ni siquiera se había pesado, pero tanto sudor, tanto ejercicio, tanta agua, tanto de todo, seguro llevaba como 10 kilos menos.

Tocaron el timbre y apareció el Jonas ( pronunciado Yónas), que cargaba la olla con tamales que había mandado a hacer dejando escapar maravillosos olores a pasitas con piña, a rajas con puerco, a pollo en salsa verde. ¡Madre de Dios!! pensó el Brandón, tamales!!!!!!! porque vaya que conocía las debilidades de su vieja. A la hora de la cena la Mandy sacó su queso panela con nopales de un toper y fingía disfrutar lo que comía mientras todos esperaban a que se engullera un tamal y así saber quien ganaría la apuesta del minuto exacto en que la Mandy se tragara uno. Ella los veía casi con odio, pues nadie le había dicho absolutamente nada. Méndigos envidiosos, pensó y clavaba su tenedor en un cuadrito de queso para unirlo a un pedazo de nopal y llevarlo a su boca. Brandon se sorprendió cuando no se comió ni uno solo, ahora sí que la Mandy podría volver a ser la buenona que había conocido y el líbido empezó a hacer lo suyo. En el bailongo que se armó, porque la mayoría prefirió chelas que chocolate para empujar los tamales, el Brandon se arrejuntó a la Mandy queriéndose fundir en ella y se le hacía tarde para que se fueran los invitados. La amó esa noche con locura, por su fuerza de voluntad, por su coraje, porque a él le encantaban las viejas enjundiosas y decididas.

Mandy despertó y se fue directo al baño donde estaba la báscula. No se había pesado porque quería acumular kilos de menos como trofeo a su esfuerzo. Subió un pie y luego el otro. ….

art báscula

 

 

Cuando el Brandon despertó todavía extasiado, sabía que su vieja andaba corriendo por la calle sorteando peseras, perros y transeúntes despistados, así decidida, como a él le gustaba. Llegaría extenuada, con la camiseta empapada y se prepararía un licuado de nopal, ajo, achicoria, perejil, rábano y jugo de toronja que sabía a madres y que el aceptaba compartir por amor. Sacó las cajas de ropa que Mandy había terminado de empacar para que se las llevara el de la basura y se dio cuenta de que las ganas le habían vuelto solo de recordar a la Mandy girando la cabellera como la Trevi arriba de él. Se fue a la cocina a buscarla y al entrar la encontró con los cachetes inflados dispuesta a deglutir un bodoque de tamal empujado con champurrado. ¡Mandalay Lisbeth! nombre completo que utilizaba sólo cuando estaba ya por demás enojado, ¿Y la dieta? La Mandy comenzó a llorar mientras balbuceaba que había pasado hambres, que había hecho sacrificios, que la habían torteado mientras corría con sus pants ajustados, todo, todo para que, para tres míseros kilos, ella que esperaba diez, y nadie, nadie le había dicho absolutamente nada acerca de su imagen, así no valía la pena tanto sufrimiento. ¿Ahh si? pues chíngale atrás del camión, le dijo el Brandon, que ya se llevaron las cajas con tu ropa. Y la Mandy corrió veloz para negociar con los de la basura, la devolución de su guardarropa porque estos ya estaban separando lo que le llevarían a sus viejas de regalo.

La Mandy llevaba bien su plan pero sus expectativas eran demasiado altas. Así muchas veces nos proponemos metas irreales como bajar 3 kilos a la semana en lugar de pensar en hacer pequeños cambios para toda la vida. También es cierto que hacemos cosas buscando la aprobación de los demás cuando debemos hacerlo por nuestro propio beneficio. Como en la dieta, muchas veces nos proponemos metas fuera de contexto y la probabilidad de fallar aumenta, lo que nos descorazona y derrota. Vamos por pequeños pasos, con constancia, permanentes,  en todo lo que queramos cambiar en la vida. Dicen que el sufrimiento es por la ansiedad de no cumplir nuestras expectativas, por lo tanto, vayamos modificando éstas a unas más realistas para nuestros objetivos del 2015.

Nostalgia Navideña

El timbre anunciaba la salida de clases y yo salía como toro al que le abrían la puerta en la plaza. No era el sonido que anunciaba el final del día escolar , sino ese angelical que marcaba el inicio de las vacaciones navideñas.
De las familias de mis padres éramos los únicos que vivíamos en la capirucha o sea en el Distrito Federal por lo que la Navidad la pasábamos en Pachuca con mis abuelos paternos, tíos y primos. Navidad era sinónimo de diversión, cariño, olor a Niño Dios, regalos, risas, música, primos, chistes, las casas de los tíos y sobre todo platillos especiales para esta fecha. Tan especiales como una vez que llegué a casa de la Tía Ema y me dijeron “Pasa a saludar a tu tía, está en la cocina preparando el pavo”. Corriendo llegué para encontrarla con un delantal de tela cuadrada, amarrado a su cintura, justo en el momento en que sacaba de una olla con agua hirviendo, un pavo con la mirada perdida y la lengua de fuera. Sosteniendo al pavo por el cogote me dijo “Hola mijita, qué bueno que llegaron”, mientras le arrancaba como poseída las plumas que volaban por la cocina para caer plácidamente en el suelo. Años tardé en volver a comer pavo y tuve que entrarle al bacalao que tampoco era de mi agrado pero que al menos ignoraba como había llegado hasta mi plato.
Ya al atardecer mamá nos daba nuestras mejores galas para vestirnos y llegábamos a la casa de los anfitriones que les había tocado celebrar la Navidad. Rezábamos entonces el Rosario entre pellizcos porque no estábamos atentos y luego la cena, el brindis con rompope y el intercambio. A cierta hora nos mandaban a dormir, que era un decir porque con la luz apagada nos reíamos de manera susurrante para que no nos regañaran hasta que nos metían el clásico grito “O se duermen o Santa no va venir” y ahí valíamos madres, porque nos entraba el deseo de atrapar a Santa en plena movida espantándonos el sueño.
A la mañana siguiente veíamos lo que les había traído a los primos mientras comíamos camote porque nuestros regalos habían llegado a nuestra casa, algo que siempre le recriminé al panzón de traje de terciopelo rojo, porque teníamos que esperar hasta el regreso de vacaciones para abrirlos. Venía el recalentado ya en la presentación relajada de tortas y comentábamos las anécdotas de la Nochebuena para irnos a dormir muy temprano totalmente fumigados.

El 26, todavía a obscuras, partíamos al viaje anual hacia el norte para llegar a Saltillo, lugar donde mi padre nació y donde vio por primera vez una tortilla de harina, queso con chile y un machacado con huevo.
Había varias maneras de hacer el recorrido dependiendo de los parientes que iríamos a ver según el itinerario de “El Muchachito” o séase de mi amado padre. Podíamos irnos a Guadalajara a ver a una prima de mi papá, luego a Aguascalientes a ver familia de mi madre, o bien agarrar para Querétaro y San Luis Potosí donde pernoctábamos para partir muy temprano a Matehuala y Saltillo. En esas épocas no había autopista y si te tocaba un tráiler cargado valías, porque el camino era eterno y porque casi casi llegábamos ahumados por la mala afinación del trailer que no podía rebasar papá y que nos mantenía con los pelos parados y sin aliento por lo peligroso de tal maniobra.

carretera saltillo

El tramo mas largo y mas pesado era éste. Curvas, órganos (refiriéndome exclusivamente a cierto tipo de cactáceas), huizaches, curvas, curvas y más curvas,un huizache, zopilotes, curvas, curvas. Y si las ganas de ir al baño aparecían, papá tenía que buscar un lugar estratégico donde no nos llevara de encuentro algún camión mientras “hacíamos de aguilita” entre quejas porque nos iban a ver las nachas.
Así llegábamos a Saltillo donde la manera de recibirnos era muy variada. Había tías que cuando abrían la puerta y nos veían a los 6 (Verónica mi hermana menor todavía no aparecía) sufrían taquicardia y se les iba la sangre del cuerpo y otros nos recibían con verdadero cariño y compartían con nosotros la comida, una cama y corazones enormes. Ibamos de un lado a otro probando galletitas recién horneadas, restos de fritada de cabrito, lonches de lechón, y muchos manjares más de la cocina saltillense, entre pláticas sabrosas y ambientes diferentes.

De regreso a la capirucha veníamos con todo lo que nos habían regalado en las visitas efectuadas: cajeta de membrillo, una bolsa de piñones, unas carpetitas bordadas, nueces, dulces de leche de “La Salazar”, pan de pulque y chorizo que comprábamos en Matehuala para los frijoles refritos ó el huevo.

Ahora esos viajes ya no tienen las mismas características porque las cosas han cambiado dramáticamente. Ir a Satillo ya no es un viaje para convivir, disfrutar el paisaje y ver a la familia. Ahora es una experiencia X-Treme al mero estilo “Survivor”. Uno va a sufrirla aunque lleno de comodidades como autopistas, libramientos, paradores y gasolineras. Sé que si Papá viviera, se volvería a morir al ver que su viaje anual por carretera ya no es viable. Las reglas del juego “Viaja por carretera” han cambiado.

No puedes salir de madrugada para evitar el tráfico porque te asaltan. No puedes manejar de noche porque te asaltan.
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Si tiene alguien sed en el camino, tendrá que bajar en el Oxxo en friega, con cronómetro y sin llamar la atención, haciendo el menos tiempo, para que no te cuenten, para que no vean que traes, para evitar problemas.
Si no comiste fibra ya valiste y tendrás que esperar a la próxima parada. No deben saber cuantos vienen en el auto, mucho menos si son mujeres y niños. Tendrás que librar varios retenes en el trayecto, si un hombre maneja no hay tanta bronca, pero si la que maneja es mujer, deberá dejarse crecer el bigote, ponerse gorra, no maquillarse y vestirse al estilo mata pasiones, rogándole a Dios que el soldado o policía que haga la revisión no esté pasando por un periodo de abstinencia en cumplimiento de su deber, porque de ser así te verá de manera lujuriosa (Damitas: Ni se les ocurra pensar que no le aunque porque hace mucho que sus parejas no las ven así, créanme, es por demás incómodo)

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No sabrás si son buenos o si son malos, sólo te quedará persignarte, lanzar tu mirada al cielo y hacer lo que te digan sin objetar absolutamente nada. Si te venías peleando con tu pareja y traes cara de asesina serial te bajarán y revisarán tu equipaje y tu sostén rojo con peluche y corazoncitos neón podrá saltar cuando abran la maleta (No trates de evitarlo, es preferible que se queden con la idea de que eres medio degeneradilla). Puede que te saques la lotería y te toque un soldado que te diga “Jefa, vaya con cuidado, gracias y buen viaje”.
Sí tienes ganas de ir al baño a mitad de camino, habrás entrenado previamente para evadir a los atacantes corriendo con los calzones abajo o saber sacar un pie y sacudir el otro para dejarlos en el camino sin perder velocidad.
Si el coche se descompone en la carretera deberás escoger entre agarrar a tu familia e internarte en el campo buscando un lugar seguro para esconderte o esperar la sorpresa que te tenga quien te ayude. Bajarte por una torta de chorizo en Las Sevillanas en Matehuala puede exhibirte con el malandrín que se está empacando la suya. Y detenerte a la orilla de la carretera para a hacer un día de campo, como a papá le gustaba, es IN-PEN-SA-BLE.
Si llegas a Saltillo sano y salvo lo mas seguro es que traigas el azúcar hasta el queque y que no concilies el sueño en dos noches y cuando ya estés agarrando confianza y llenándote del cariño de los parientes, viene la logística del regreso………. y el miedo.

Ya no son historias inventadas, ya no es el amigo del primo de un vecino. Mi Tía Ema, la desplumadora de guajolotes, fue asaltada cuando viajaba en carretera hace un par de años. A ella y a mi Tio los detuvieron, a mi tía la echaron al asiento de atrás con un méndigo que le tenía la pistola en las costillas. “¡¡¡¡Mátame de una vez!!!!” le decía mi Tía al infeliz que la encañonaba, “Maldito, que maricón eres para aprovecharte de unos pobres viejos” mientras le agarraba el arma para apuntarse mejor. Bronca mi tía, harta de estos infelices, había olvidado el miedo y ya no le importaba nada. El tipo le gritaba que se la iba a quebrar pero lo cansó primero mi tía, por lo que paró a otro coche y trepó a mis Tíos dando indicaciones de que se los llevaran antes de que les pegara un tiro y que pobre de ellos si los dejaban tirados en el camino. Y uno termina por agradecerle a éstos el detalle de humanidad, pero muchos no lo cuentan y la cosa ha empeorado.

Cuantas veces me llega la nostalgia de esos viajes y las ganas de tomar el coche y lanzarme con mi madre y mis hermanas a ver a las Tíos, a los primos y cuantas veces me retracto y me veo como una total irresponsable por haberlo pensado. Que triste que tengamos esas autopistas, todas esas comodidades si ahora ya no viajamos con alegría sino con miedo y desconfianza. Y me pregunto si algún día podremos recuperar la tranquilidad, la paz para salir sin ponernos a pensar todo lo que puede pasarnos en el camino.
Se supone que vivimos en un México de oportunidades, en crecimiento, donde se está acabando con la violencia y la inseguridad. Lo cierto es que me siento secuestrada, carente de libertad para lanzarme como trailera a recorrer nuestros caminos cargados de tanta belleza. No puedes viajar en tu coche seguro, si optas por hacerlo en autobús tendrás que llevar tu dinero en el sostén ó metido en los calzones y tus documentos en los calcetines, deseando que en el camión no viaje un héroe que desate una balacera y te toque una bala perdida.
El cambio no lo veo, no lo disfruto. Muy al contrario, lo sufro, lo resiento, me entristece. Y a veces me envalentono y digo que como jijos van a quitarme ese gozo, como voy a dejar ir algo tan maravilloso, pero me dura poquito, porque llega el miedo y me congela.
¿Podremos volver a viajar por carreteras cantando, viendo el paisaje o durmiendo plácidamente? ¿O acaso llegará el momento en que hasta Santa tendrá que traer vehículos con guarros delante y detrás de su trineo para viajar seguro?
Santa-Claus protegido

Mortificando al cuerpo

Minientrada

Una enorme carpa había sido levantada en medio de la milpa de los papás del novio , quienes corrían a cargo del festejo ese día. Mesas redondas fueron reservadas para los invitados especiales y la familia cercana. El resto del pueblo se iría acomodando en los tablones comunales que se habían distribuido a lo largo y ancho, dejando solamente un espacio libre para el bailongo. Una gran tarima se colocó al fondo donde tocaría la banda de moda en el pueblo, equipada con grandes bocinas y juegos de luces programadas. En las mesas había canastas con servilletas que meses atrás comenzaron a ser bordadas por la familia de la novia a manera de recuerdo, con las iniciales de los novios y diversos motivos.

Poco a poco fue llegando la gente y cada familia iba eligiendo lo que iba a tomar y se lo llevaba consigo. Se acomodaban en algún lugar afuera de la carpa para esperar a que los novios salieran del ritual de bendición del hogar, un ritual ancestral que se llevaba a cabo en la cocina de los padres del novio, que habían formado una familia fuerte y feliz. Los hombres platicando entre ellos y las mujeres sentadas en el piso, a tierra pelona, cuidando de los niños. Cuando los novios aparecieron, los padres del novio se pusieron al frente seguidos de los novios y después el resto del pueblo. El papá dio una indicación con la mano y la banda comenzó a tocar. Así formados y al son de la música, todos entraron bailando, los hombres cargando los cartones de cerveza sobre sus cabezas y algunas mujeres llevando en sus rebozos los refrescos que tomarían ellas y los hijos. Se acomodaron y probaron todo lo que se había preparado para el momento; tamales, barbacoa, pollo con mole, arroz, nopalitos, habas en salsa verde. Las cervezas se consumían sin hacer un descanso ni tomar aire, de un solo jalón.

Rutila se alisó las enaguas y nerviosamente evadía las miradas libidinosas del compadre envalentonado por un cartón de cervezas. Cuando se puso a bailar con las hermanas, el compadre se le arrimaba sin recato alguno. Ella también le había entrado duro al aguardiente que su comadre le había servido de manera halagadora en un jarrito que rellenaba cada vez que Rutila se lo empinaba, al principio molestando y después yéndose como hilo de media. Comenzó a ver al compadre sin impedimentos y mejor decidió irse a su casa porque ya no era dueña de sus “quereres” desbocados por años de viudez. Sin avisar se fue escurriendo hasta salir de la carpa aunque sus piernas parecían querer quedarse y no la obedecían cuando se les ordenaba salir del terreno. De pronto alguien la jaló del brazo y la arrastró detrás de donde estaban apiladas las cajas de los refrescos. Sintió que le tiraban de la trenza y le levantaban la falda, los besos aparecían por todos lados y el refajo salió volando. No fue capaz de decir no, ahí, de noche, a “rais del suelo”.

Al otro día no sabía bien lo que había pasado, solamente recordaba los ojos del compadre encima de ella y supo que no fue un sueño cuando vio la falda bien puerca y su cara y cabellera llenas de tierra. A los dos meses supo que estaba embarazada y de alguna manera una de sus hermanas descubrió que ese hijo que esperaba era del cuñado de ambas. Si en el pueblo se enteraban, quedaría muy mal parada, ella que había llevado su viudez de forma recatada, honrando al difunto que continuamente se la madreaba. Fue a dar con una comadrona que le hizo un aborto con un gancho de ropa y estuvo a un pelito de no contarla por la infección que pescó de semejante procedimiento. En medio de la fiebre y sintiéndose jalada por Lucifer al mismísimo infierno, le pidió a la Virgen por su vida, por su salvación y cuando llegó al templo a confesarse, el padre le dijo que ni veinte aves marías y miles de padres nuestros la liberarían de semejante pecado. Había que tomar una medida extrema y su única salvación era ir al Santuario de Atotonilco, en Guanajuato, a unos minutos de San Miguel Allende. El Santuario de Dios y de a Patria de donde fue tomado el estandarte con la Virgen de Guadalupe con el que el Padre Miguel Hidalgo iniciaría el movimiento de independencia.

Fachada Santuario de Jesús Nazareno Santuario de Atotonilco. Fotografía: Laura Elena Sánchez

 

Así llegó un domingo a mediodía en un camión que había hecho varias paradas en los pueblos recogiendo pecadores de diversos tipos pero todos con el único deseo de ser perdonados. Afuera compró su “kit” para los “ejercicios espirituales”; una corona de espinas, un cordón con una cruz que se amarraría a la cintura y el cuello y una disciplina, que no era otra cosa que un artefacto para acomadarse sendos fregadazos en la espalda.

Cordón, Disciplina y Corona Kit de Penitente. Fotografía: Laura Elena Sánchez

Rutila entró al Santuario con la ilusión de salir exculpada y purificada y sonrío de saber que la esperanza de ser perdonada existía. Sonrisa que desaparecería cuando al anochecer comenzarán a escucharse los pujidos y ruido que las disciplinas hacían al cortar el aire e impactarse en el cuerpo de los ejercitantes. Durante una semana estuvo encerrada entregada a la meditación, orando compungida por el dolor de haber faltado . Esos “Ejercicios de Encierro” hicieron que Rutila encontrara el principio de su salvación y el fundamento de una vida espiritual (perdida por culpa de esa maldito aguardiente y del calenturiento de su compadre) y comenzar una nueva vida, a través de la fe escrita en su espalda con varios chingazos.

Santuario de Jesús Nazareno. Fotografía: Laura Elena Sánchez

 

Varias veces durante el año llegan camiones de penitentes al Santuario de Atotonilco, hombres y mujeres que han perdido el camino, por los vicios, por dejarse llevar por alguno de los pecados capitales, por maldad, por haber matado, por robar, por cualquier razón que les haya hecho perder el camino de la salvación eterna. Hoy por hoy siguen llegando penitentes ejercitantes, en pleno 2014.

El Santuario de Atotonilco fue construido bajo la tutela del Padre Luis Felipe Neri Alfaro y en 1748 se consagró la Iglesia colocándose la imagen de Jesús Nazareno. El Templo es de estilo barroco novohispano y su interior está profusamente decorado, por algo se le conoce como “La Capilla Sixtina Mexicana”. Pinturas al fresco con influencia indígena, inscripciones y poesías religiosas del Padre Alfaro y lugar aparte, el Señor de la Columna, que cada año visita San Miguel Allende lo que es motivo de fiesta. Ese señor que alivia el dolor de los enfermos cuando éstos lo observan.

Frescos del Santuario de Atotonilco

Frescos Santuario Atotonilco. Fotografía: Laura Elena Sánchez

Entrar al Santuario es iniciar un camino que nos lleva del imperio de Lucifer hasta el Reino de Dios, frescos a cargo de un gran artista queretano: Antonio Martínez de Pocasangre. En el trayecto se observan escenas de la vida de Jesús, milagros, cuadros bíblicos, poesía, motivos de pecado, diablos que quieren desviar el camino. Tiempo se necesita para observar detenidamente cada pasaje o historia que se ilustra. Un regalo a la vista, un recordatorio de fe. Un lugar que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

40 años de esperar la limosna. Fotografía: Laura Elena Sánchez

Y a la salida un hombre pide limosna, como lo viene haciendo desde hace 40 años, esperando a quienes visitan el Santuario de Jesús Nazareno y la Santa Casa de Ejercicios de Atotonilco, en Guanajuato.

Yo estoy convencida que los pecados no nos llevan al Infierno después de la muerte, ni siquiera me convence el término “pecado”. Prefiero pensar que mis malas acciones, mis malas decisiones o actitudes me llevan a un infierno terrenal, privándome de la tranquilidad, llenando la mente y el alma de culpas y remordimiento que nos inhabilitan para ser felices. No necesitamos de un cilicio para contener los deseos carnales, que darle gusto al cuerpo no debe ser pecado, ni de una disciplina para actuar bien, mucho menos de una corona de espinas para purgar culpas. Mucho mejor es evitarlos que al fin y al cabo tenemos el poder de decidir entre lo que está bien y lo que no. Pero si esto no les convence y desean “mortificarse”, les dejo el link de la Casa de Ejercicios, para que decidan en que fecha y con que celador les gustaría pasar una semana para encontrarse con ustedes mismos y grabar en su espalda a golpe de disciplinas la fe perdida.

 

www.santuariodeatotonilco.org

https://www.facebook.com/pages/CASA-Santa-De-Atotonilco/261810913931696

 

 

 

Historia de un grito de independencia

No había manera de que pudiera seguir derramando más lágrimas. La angustia y su enorme tristeza se mezclaba con la incertidumbre de no saber de donde provenían ¿Acaso tiene uno detrás de los ojos una especie de tinaco?

La casa que el 15 de septiembre siempre estaba atiborrada de gente ahora lucía lúgubre y ella no podía imaginar como las cosas podían cambiar de esa manera, sin avisar, de un día para otro.

Recordó los preparativos, quién llevaría los pambazos, el tequila, los sopes, si se haría pozole y la distribución de las mesas y la cooperacha para rentar luz y sonido. Con qué gusto iban todos con sus camisas de charro y las mujeres con su traje de Adelita comprados en el mercado de Sonora. El baile solo era interrumpido para sintonizar el radio y dar con el presidente el Grito de ¡Viva Miguel Hidalgo!, ¡Viva Morelos! !Viva México¡¡¡¡¡ y luego entonar el Himno Nacional que cimbraba el cuerpo mientras Marcial, sentado refunfuñando en un rincón, reclamaba el por qué de tanto nacionalismo mal entendido, por qué acompañar a un presidente a pegar de gritos, cuando el resto del año se gritaba de dolor por no tener dinero para nada, por perder el trabajo. ¡Y ni hablar de querer ir al Zócalo!

articulo zocalo

Marcialito, ese méndigo que ahora andaba con la dependienta de la tiendita de Telcel de la esquina, esa flaca mustia a quien apodaban la güera, por esos pelos híbrido de un elote y un estropajo. Esa que comenzó a aventarle el perro disfrazado de buen servicio. Venga Don Marcial, tenemos una promoción que si carga doscientos pesos le regalan 100 a su saldo. Y de ahí pa´l real, las confidencias, las miradas, los fajes quicky detrás del mostrador, hasta que un día Marcial ya no regresó a su casa. Ahora el muy infeliz, transformer hormonal y mental, se había largado con la tísica oxigenada al Zócalo a pegar el grito. Al menos eso le había contado una vecina de manera discreta, pero con esa mala leche de algunas mujeres, para dar la estocada final disfrazada de un comentario inocente. ¡¡No le hagas a la drama queen, le habían dicho los hijos mientras se alistaban para ir a sus respectivas fiestas, mejor piénsele amá en rehacer su vida!!!!

Un coraje comenzó a invadir su cuerpo enfriándolo instantáneamente, porque los amores calientan así como la felicidad, pero el coraje, la envidia y el odio enfrían hasta los huesos. Bonita estúpida pensó, yo aquí llorando mientras ese infeliz trae ahora hasta bigotes postizos. Sacó el vestido de China Poblana, se trenzó el pelo con un listón rojo brillante, se delineó los ojos y se puso unas arracadas de filigrana oaxaqueña. Agarró un jorongo y el bolso de lana a manera de morral y se vio por última vez en el espejo. ¡ Estaba igualita a las modelos de algunas charolas antiguas de cerveza!!!

Cuando subió al microbús unos chavos se rieron un poco al verla, ellos que traían sellos en la cara, diadema verde neón tintineante, bigotes y playeras con El Angel compradas en el centro “Made in Taiwan” y que se atrevían a acusarla de ridícula por su vestimenta.

artículo charola

El microbús se detuvo enfrente de Bellas Artes, bajó y cruzó el Eje Central. No llevaba ni unos cuantos pasos caminando sobre la calle Madero cuando sintió que los pies se hacían pesados y ya no pudo seguir más. Los complejos y deberes de toda “buena mujer mexicana” se habían apoderado de ella y la maldita tristeza volvía a hacer su aparición con esas bailarinas que danzaban de sus ojos a través de las mejillas y hasta el suelo. En medio del baile aparecieron primero unos ojos verdes enormes para percibir después unos pelos casi color naranja. Al principio pensó que algún desubicado se había ido vestido de Halloween pero enjugándose las lágrimas distinguió a un hombre pelirrojo, con cara de asustado pero a la vez preocupado. Pasarle algo, le dijo en un español mascado. No, gracias, es que no me animo a seguir y me muero del miedo y de la muina le dijo, siempre había venido con mi esposo. Y resultó que el tampoco se animaba, le atraían las luces, las risas y esa procesión que seguramente se dirigía a algún lugar divertido y que lo llamaba como el canto de las sirenas, pero tantas historias de terror sobre la capital, lo detenían. Veía a esa mujer con ese traje maravilloso que portaba con absoluta gracia y dignidad y esa cabellera negra trenzada enmarcaba unos labios que lo incitaban. El tenía una pancita acuñada con años de cervezas en las festividades y el cuero cabelludo comenzaba a tener fugas de folículos ingratos y desconsiderados. En lo que se descubrían y sin darse cuenta ya estaban cruzando Isabel la Católica para ser recibidos por el Zócalo, en toda su magnitud.

Fritz, me llamar Fritz, le dijo a grito pelado. Remedios contestó ella, y a todo lo que el preguntaba ella contestaba orgullosa. Estos son pambazos, y lo que están haciendo allá son enchiladitas. Lo hizo probar esquites y morder un trozo de elote con mayonesa y queso. Le pidió unas papas con valentina y de postre un pedazo de churro relleno y un hotcake con cajeta y chochitos. Había ley seca pero se emborracharon de la novedad, del coqueteo que habían olvidado años atrás y cuando salió el presidente a pegar de gritos se abrazó a Fritz de la emoción. Quienes prendieron los fuegos artificiales hicieron lo mismo con dos almas solitarias propiciando el cachondeo. De ahí encarrerados se fueron a Garibaldi con los mariachis y cuando Fritz se retorcía queriéndose soltar de Remedios, los toques hicieron lo suyo y acrecentaron la testosterona y el líbido.

artículo toques

En el hotel Remedios gritó una y mil veces “Viva México ” de manera patriótica y excitada, como nunca lo había hecho. Y a la mañana siguiente la despertaron los besos de Fritz que le decía se asomara al balcón para poder ver el desfile. Desde el quinto piso vio pasar tanques, soldados, gimnastas y Fritz le alcanzó unos binoculares para que viera de cerquita mientras la abrazaba y metía la mano bajo la bata de baño.

articulo desfile

Curioseando a la gente Remedios descubrió entre la multitud a Maciel tratando de ver el desfile junto a la güera desabrida usando unos telescopios de cartón con espejos que les habían vendido a veinte pesos. ¡¡¡Como pueden cambiar las cosas tan repentinamente, pensó, de un día pa´l otro!!!! Definitivamente la vida es una rueda de la fortuna, a veces arriba, a veces abajo.

Dos días después llegó a su casa a hacer maletas para irse en busca de la libertad, no sin antes pasar a la tienda de la esquina para liquidar a la empleada resbalosa y poder irse sin cuentas pendientes, con su alemán a San Cristobal de las Casas, donde Fritz tenía una finca y controlaba sus tienditas distribuidoras Telcel en la capirucha.

Moraleja: matrimonio, faje y mortaja, del cielo bajan, y si es el l5 de septiembre en la noche, ¡!!cuantimás!!!

Maleficios en el Fútbol Mexicano

Leo el periódico y veo la noticia:  “Le gana el Chorrillo de Panamá al Cruz Azul en partido de la Concachampions”. ¡Dios santísimo!!!, expresé angustiada. Comencé a investigar en la OMS si por Panamá había algún virus peor que el ébola y a los pobres del Cruz Azul se les agilizaron los intestinos y se le paralizaron sus esfínteres por andar haciendo apuestas de tragar agua del Canal de Panamá. Porque resulta que en México y con todos mis respetos para los panameños, la palabra chorrillo implica en un lenguaje no elegante, tener diarrea, pero de esas que no te alcanza ni a decir, cuando ya dijiste. Y me ganó la risa, que quieren que les diga!!!. Pensé en lo injusta que es la vida, porque al León el Barsa le metió 6 goles en el Camp Nou y al saber el resultado uno dice “Bueno, es el Barsa caray “ hasta con orgullo. Que puede haber mas glamoroso que juegues con la probabilidad de que te muerda Suárez y que Messi, Neymar, El Hddadi y Ramirez te anoten, pero que te gane el Chorrillo?????

En México es para burlarse, con todo respeto, insisto. Y pienso en todos los memes y burlas de las que ha sido objeto el Cruz Azul y de la parodia que hicieron unos “fanáticos cansados” sobre su equipo tomando la canción de los Angeles Azules, “17 años” , mismos  años que la máquina celeste ha llegado a la final en los torneos de liga y nomás no.

 

( https://www.youtube.com/watch?v=SdPIcYmZ4nY )

 

Mii sonrisa se congela cuando mas adelante me encuentro con una nota sobre el Omnilife. En el 2008, “…barristas del Atlas hicieron un ritual lanzando un terrible maleficio sobre el estadio”.  Sapos y ranas lascivas, en este pinche estadio, nomás no ganan las chivas y sópales!!! Las chivas llevan en el Omnilife un record de 24 ganados, 28 perdidos y 27 empatados!!!. O sea, todo ha sido cuestión de mala suerte, de algún hechizo lanzado una y otra vez . El Guadalajara y el Cruz Azul están embrujados!!!!

 

Seguro algún grupo de acérrimos rivales de los celestes se fueron una noche allá, donde están los Atlantes de Tula y en un ritual tremendo, les amarraron las patas a estos guerreros con lazos hechos de plantas de 7 flores relajantes y les dieron a beber Red Bull con vodka y arándanos ,  a ellos que estaban acostumbrados al pulque desde que a Quetzalcóatl le pusieron tremendo tapón con el elíxir de los Dioses. Como resultado del hechizo, a los jugadores del Cruz Azul en las finales, se les tranquilizan las patas y se les ataranta la mente y el espíritu. ¡Eso, eso es lo que está pasando!!! ¡Hay magia negra en el futbol mexicano!!!

Atlantes de Tula

Seré realista, para mi la magia o los hechizos solo son las energías que una persona te puede enviar, pero mis chivas tienen sobre ellas no un gran maleficio sino algo peor, se llama Vergara y para luchar contra  él solamente haciéndole tomar grandes dosis de humildad, tolerancia y paciencia!!

A mis queridos amigos del Cruz Azul, que tengo y a mucha honra, solo les digo, ¡Pero hay un Dios!!!! Ya vendrá la nuestra!!!

 

 

El mar, la luna y un deseo

Con ilusión desbordante, mi hermana y yo habíamos pasado toda una tarde en el centro comercial. Escogíamos el traje de baño perfecto para nuestras vacaciones de verano.  Aunque eran vacaciones familiares, uno es coqueta, quiere verse bien y como que la playa saca nuestro lado caribeño sensualón. Las mujeres tenemos esa capacidad de ubicarnos y movernos en segundos de ser madres a ser enfermeras, pedagogas, salseras, amantes y muchas cosas mas.

Ya en Acapulco, nosotras habíamos instalado el centro de operaciones con mamilas, agua hervida, kit de primeros auxilios, juguetes, gorras, cambios de ropa, pañales, etc. Nos pusimos a buscar con los niños cangrejos ermitaños mientras nuestros maridos reposaban tranquilos en unas sillas bajo la sombra de una palapa. Ellos tenían solamente su cervecita al lado, el bronceador y esos odiosos lentes negros de espejo que imposibilitan detectar el movimiento de sus ojos siguiendo el contoneado caminar de las turistas con tanga que les pasaban por enfrente. Si las formas de la fémina eran por demás impresionantes y la talla de su bra era “D” o superior, un ligero intento del cuello por voltear era reprimido inmediatamente, porque de ser percibido por el comando maternal, podría ocasionarles un zape o la letanía completa de las posadas.

chicas guapas playa

Con envidia y nostalgia combinadas, nosotras veíamos a las chicas pasar, platicando, con un bronceado perfecto, los mas lindos bikinis, como dirigiéndose a una sesión de fotos de Sports Ilustrated. Observé entonces a mi hermana, que era mi propio espejo. El cabello revuelto, el menú infantil del día esparcido por el traje de baño y un toque rosa de Danonino en el antebrazo. Un bronceado irregular por estar haciéndoles una alberquita en la arena a los niños donde apenas llegaban las olas, que incluía medio muslo, tres cuartas partes de la espalda y el empeine de uno de los pies con quemadura casi de segundo grado por no ponerle bloqueador con las prisas. El pareo a juego con nuestro traje lo había usado para limpiar a alguno de los niños que se había tirado encima el frutsi que se empeñó en llevar mientras caminábamos por la orilla de la playa.

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Así transcurrió el día dándonos un tiempito para sorber una piña colada y pepenar un nacho. Llegó la hora de ir a bañar hijos para salir a dar una vuelta y buscar un lugar donde cenar. En estado catatónico regresamos al hotel y vimos salir a las chicas con sus parejas, luciendo sus vestidos blancos que resaltaban su piel dorada, perfectamente maquilladas y con la sonrisa coqueta de quien sabe le espera una noche de baile, romance y esa lujuria que aflora después de cuatro shots de “cucarachas” o “pitufos”. Yo estaba fascinada de ser madre, pero uno no deja de ser mujer y no deja de entrarle el segundo aire que te carga el tanque para irte de fiesta en la noche por más que hayas tenido un día de entrenamiento “marine”.

En eso mi cuñado sugirió ir un rato a jugar cartas a su cuarto y ahí estuvimos, con los niños fulminados mientras hacíamos canastas y tomábamos unas cubas en la terraza escuchando música. A la hora de regresar a nuestra habitación, Rafael tuvo mucho cuidado en cargar a nuestro hijo y no dejar su cabeza contra el marco de alguna puerta y mucho menos con las puertas del elevador. Llegamos y en segundos estábamos casi dormidos. Comencé a soñar, aún dueña un poco de mis deseos, y me vi bailando bajo la luna con el romper de las olas a lo lejos a tono con miles de besos.

Desperté cuando sentí que Rafael me cargaba. Adormilada no entendía lo que sucedía y pude ver en penumbras las puerta de la terraza abierta y las cortinas que se movían al ritmo de la brisa. La luna alcanzaba a iluminar un poco pero no podía ver la cara de Rafael. Quise moverme y me apretó más y mi mente voló, voló a mil historias contadas en una terraza del piso 16 de un hotel en la playa, a un capítulo de un libro de Irvin Wallace combinado con Jane Austen. Le eché los brazos al cuello y suspiré… Mi amor….., susurré!!, Ahora yo era la heroína de tantas cosas vistas y deseadas.

chica y chico playa

La luna iluminó su cara y pude ver su rostro, estaba dormido con los ojos abiertos pero perdidos, mirando al infinito. Pensé en dejarlo con su sueño, tal vez inspirado en la visión de alguna chica vista en la playa y diciéndome, “El fin justifica los medios” pero al llegar a la puerta todo se aclaró. Con horror me di cuenta de su sonambulismo !!!!! Se había dormido con el stress de cargar  a nuestro hijo y creía que era a él a quien llevaba. Me veía volando desde el 13 piso cuando Rafael, al llegar a su destino, me aventara a la supuesta cama. De todos es conocido que no se puede despertar violentamente a un sonámbulo porque puede darles un paro cardiaco y mi terror no era tanto como para quedar viuda. Suavemente comencé a decirle, Rafael, Rafael, pero el seguía su camino y si intentaba moverme, mas me sujetaba. Diosito!!!!! Saqué los dos brazos uno por arriba y otro por debajo de su brazo y me agarré de un extremo de la puerta y con los pies hice palanca del otro lado para detener su andar, pero él, el seguía enclochado con la orden cerebral de “lleve niño, póngalo en la cama”, camine, lleve niño, póngalo en la cama!! Rafael, Rafael, repetía ya casi enmudecida del miedo. Y las endorfinas del amor se convirtieron en adrenalina del terror y como sanguijuela me retorcí, me zafé y caí como atún pescado en el piso. Me levanté y lo tome del brazo suavemente, lo llevé a la cama y lo acosté. Me quedé un rato observándolo dispuesta a lanzarle la lata de leche en polvo por si volvía al ataque. Jadeando todavía pensé en amarrarme con el cinturón a la pata de la cama pero opté por dormirme con nuestro hijo, abrazada a él por si aquel regresaba a su programa “lleve niño, póngalo en la cama, camine”. Solamente porque estaba  cansada pude dormirme, no dejaba de pensar en lo sucedido y en lo que podía sucederme si cerraba los ojos. Al día siguiente me miró desde la otra cama mientras yo veía caricaturas con nuestro hijo y me preguntó ¿Porqué te dormiste ahí?. Supe entonces que nada recordaba.

Yo había pedido algo de adrenalina y pedí amor a la luz de la luna y Rafael lo estaba cumpliendo en su sueño tratando cuidadosamente con todo el amor del mundo a nuestro hijo para llevarlo a la cama. Durante algún tiempo dormí intranquila, vigilando que libros leía Rafael antes de dormir y tratando de que no viera el noticiero, que leyera a Chopra antes de acostarse y sobre todo, no hacerlo enojar ni discutir en la cama. Ten cuidado con lo que deseas, leído mil veces y comprobado solamente una, pero con esa fue suficiente.

Surfeando con el alma!!

Cada afición, gusto o hobbie es un mundo. Tan desconocido para quienes son ignorantes de ello como la composición de la estrella de otra galaxia. Todo un nuevo panorama se descubre  cuando alguien comparte contigo una pasión que conocías solo por películas.

De vacaciones por San Diego, CA., nos dijeron que iríamos un domingo a un lugar conocido como Encinitas para acudir a un evento de Rip Curl. A mi me sonó a grupo indie alternativo pero mencionaron algo de surf. Cuando llegamos vimos que en un negocio había una cola enorme para entrar. Seguro la comida es de pelos, pensé recordando lo que papá siempre decía sobre que un lugar lleno es porque tiene espectacular comida. Mas equivocada no podía estar!!! Rip Curl era una marca australiana de ropa y accesorios para surfers y la cola era porque estaba ahí Bethanny Hamilton. ¿No sabes quien es Bethanny? Me inquirieron de una forma que me caló un poco. Pues no, no sabía, no sabía que esta chica apasionada del surf había perdido un brazo arrancado por un tiburón a los 13 años, mientras lo tenía sumergido en el mar recostada sobre su tabla. Su pasión y el amor de sus padres hicieron que ella siguiera surfeando al punto de ganar competencias.

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Y ahí estaba, con una enorme sonrisa, regalando autógrafos y sobre todo enseñándole a muchos lo que es tener un amor del bueno. Corroborando el dicho de que cuando se quiere, se puede!! Hay hasta una película basada en su autobiografía “Soul Surfer” . En ella la atleta dobla las escenas de surf de Anna Sophia Rob, protagonista, porque solo ella podía hacerlo así, con el alma.

Y como la vida te regala pizcas de momentos formidables en los lugares menos esperados,  el día se coronó  cuando nos fuimos a la playa para que la sobrina fan surfeara un rato junto con una amiga. Ellas se adelantaron mientras comíamos y nuestros amigos nos dijeron  “No se preocupen por encontrar estacionamiento, es la hora en que la gente se va a sus casas y solo quedan los verdaderos surfes”. Al llegar, la amiga de la sobrina lloraba desconsolada en el estacionamiento. Un tiburón, pequeño creemos, le había mordido el dedo y claro que después de conocer a Bethanny el susto se triplicó. Decidimos quedarnos para disfrutar el atardecer y comenzaron a llegar familias completas, con flores, sus tablas, disfrutando el momento, felices de encontrarse.

Foto: Laura Elena Sánchez

Llegando

Llegando

Algunas mujeres de tacones, como para fiesta, otras embarazadas con bebés en brazos y perros, muchos perros. Toda una fiesta una hora antes del atardecer. Foto: Laura Elena Sánchez

Seguro alguien cumple años pensé cuando vi una pequeña silla de madera sobre la playa. A los lados había dos ramos de flores y sobre la silla una lata de cerveza Miller. Sobre la arena varios retratos de alguien a quien se le festejaba con mucho cariño.

Mi curiosidad siempre puede mas que mi razón, así que respetuosamente me acerqué a preguntar el motivo de la fiesta, hace unas semanas murió un gran amigo, un gran surfista, un fotógrafo y cineasta de cortometrajes de surf me contestó un joven muy amable, el típico surfista bronceado, mamey y rubio que se desliza sobre las olas. Ya no quise preguntar más y cuando me acerqué a observar las fotografías, una mujer se puso enfrente de mí para bloquear de manera discreta cualquier intento de fotografiar algo tan íntimo. Mas directo el mensaje no pudo ser, pero seguí tomando fotografías de ese tributo lleno de tanto amor, admiración, camaradería y pasión a lo lejos.

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Cuando se acercaba el atardecer, todos tomaron sus tablas, había niños pequeños y abuelos , mujeres, jovencitas. Uno de ellos llevaba una corona de flores y una mujer repartía flores a todos.

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De manera silenciosa pero festiva se fueron adentrando, ahí, donde se espera “la ola” e hicieron un enorme círculo montados en sus tablas mientras eran filmados y fotografiados por sus parejas.

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Aventaron las flores al mar y palmearon el agua logrando el efecto de una fuente y después esperaron la mejor ola para regresar a la playa, seguramente acompañados del espíritu de su amigo.

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Foto: Laura Elena Sánchez

Llegando investigué y supe que se trataba de Harold Sonny Miller, mejor conocido como Cap´ Fun, quien había nacido en San José California un 18 de julio de 1960 y había fallecido de un ataque al corazón el 8 de julio del 2014. Había hecho films en l6 mm para Rip Curl y fue fotógrafo de la revista Surfer Magazine. Pero sobre todo fue alguien que tocó muchos corazones, que amó lo que hacía y que fue despedido en el lugar que mas amaba; el mar, su tabla junto con el tributo de muchos que llegaron con gusto, con cariño. Así quiero que me despidan algún día, sin obligación, con alegría, por haber dejado algo en cada uno de las personas que amé y me amaron. Pude averiguar también, el porqué de la lata de cerveza y es que cuando iba a filmar siempre decía “It´s Miller Time”.

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Sé que al menos podrán ponerme esa canción de Neck , “Laura no está”  para darme el último adiós, porque de que estuve en este mundo, estuve!!!!

 

 

http://video.fox5sandiego.com/Surf-Filmmaker-Sonny-Miller-Celebrated-26426714

http://www.independent.co.uk/news/obituaries/sonny-miller-photographer-and-filmmaker-whose-work-helped-make-surfing-and-snowboarding-sports-with-a-global-following-9610727.html

Easy-Off para evitar un Divorcio

Fue un domingo cuando entré por primera vez a La Negrita, una taquería en Fernando del Castillo 14, Villa de Cortéz. A la entrada del lado izquierdo estaba la vitrina con las carnitas recién sacadas alumbradas con un foco, el taquero y quien le ayudaba a calentar las tortillas. Del lado derecho, un enorme cazo con un hombre que meneaba las carnitas y sacaba con una coladera los pedazos de buche para ver si ya estaban a punto. Solo dos mesas había en su interior y quien no alcanzaba tenía que empacarse los tacos sentado en las jardineras de la banqueta. En el fondo una diminuta mesa con una caja registradora y Don José Enríquez, oriundo de Jalisco,  cobrando y atento de su negocio.

taco la negrita

La Negrita era famosa por su salsa roja y porque los tacos los enrollaban y fijaban con un palillo para que no se despanzurraran. A pesar de que el local era muy pequeño, sobre los muros habían varias fotos enmarcadas; el Rebaño Sagrado, estandartes, Los Cuates Calderón y una playera autografiada del Guadalajara. Tanto Don José como sus ayudantes llevaban puesta la playera de Chivas y comentaban, sobre todo Don José, sus expectativas del juego que comenzaría en un par de horas . Como papá era todo un sibarita del taco y otros manjares garnacheros, nos volvimos clientes asiduos. A veces llegábamos a comer en pleno análisis de las jugadas o de mentadas por errores arbitrales o mal juego. Y como se me da la plática, yo preguntaba y Don José me contaba como las chivas solo tenían jugadores mexicanos, que era uno de los equipos más antiguos, de las estrellas que habían salido de ese equipo para ser parte de la Selección Mexicana, etc.

josé enriquez

Así nació mi amor por las Chivas Rayadas del Guadalajara . La pasión de Don José para contarme de cómo Chivas era el equipo del pueblo, que no aceptaba extranjeros, de las leyendas que salieron de su cantera, de las glorias en la Selección, etc., hicieron que cayera rendida, porque en esas épocas de secundaria mi nacionalismo-comunismo, estaba hasta el queque y alucinaba a los equipos “capitalistas” a los “cuquis”, a los riquillos y sobre todo, a los que despreciaban a los nuestros para irse por un jugador extranjero.
Mi pasión se mantuvo a través de los años con  subidas y bajadas como todo buen amor, y solamente negué a mi equipo una vez, porque soy fanática pero no mensa. Fue el día que mi suegro llegó a pedir mi mano y en lugar de hacerlo de manera solemne como tantas veces lo había soñado, solo dijo: “Como Laura ha hecho méritos, la hemos aceptado para que sea una más de la gran familia del América” . Con los ojos abiertos me reí, y no dije nada, pero el que calla otorga y no fui capaz de decir “Primero muerta que águila”.  Aguanté no festejar los goles de mis chivas en los clásicos para que mi suegro y cuñados no me echaran montón, como una vez que me lancé al piso a festejar al mero estilo de “El Gusano” un gol de mi equipo y me dijo uno de ellos “O te paras o te pateo”. Así era mi pasión y aunque estaba de por medio mi relación marital y política, yo siempre fui fiel. Desde entonces he soportado como las machas burlas, humillaciones y el saber que nos podemos ir a segunda división.

 

chivas

Pero todo amor tiene sus tiempos difíciles y cuando se ama de verdad, se buscan soluciones, así que me lancé a ver si La Negrita seguía existiendo, el lugar del primer encuentro.  Llegamos un sábado con la emoción de quien va a un retiro para reencontrarse y reavivar las llamas de la pasión olvidadas. Y ahí estaba Don José tomando el sol afuera de la taquería y sus asistentes dentro haciendo el trabajo rudo. Cuando entré me descorazoné, ya solo estaba el Santo Protector y el pizarrón con las especialidades de la casa; trompa, riñón y cachete.  Le pregunté a los taqueros que había pasado con las fotos, playeras y estandartes y me dijeron :“No señito, las fuimos quitando porque se encochambraron”.  Como balde de agua fría me cayó la puritita verdad, Vergara era el culpable de todo, él era el único responsable de  encochambrar mi amor.  Poco a poco se ha encargado de desilusionar a sus aficionados, de vaciar estadios. Todo por desconocer la humildad y en su soberbia no darle continuidad a proyectos, como con los holandeses,  con nuevos entrenadores. Basta que su vieja le grite para que al día siguiente le pinte caracolitos al equipo técnico en turno. En su afán de hacer de chivas la franquicia mas rentable, mas que el Real Madrid (en sus sueños guajiros cuando consume substancias extrañas, creo yo) nos ha defraudado igual que cuando le pusieron unos pelos postizos horripilantes a William Levy en una telenovela, lo que terminó con la pasión de muchos, entre ellos yo que me considero la más fiel de las fieles. Y me dan ganas de interrumpirlo en algún discurso de Omnilife  y decirle “Tenemos que hablar”
Hoy inicia el Torneo de Apertura 2014 y el domingo juegan mis chivas contra jaguares. Y estoy como buena mujer romántica y enamorada. Tengo esperanzas de que Chivas no descienda, de que muestren buen futbol, pero también tengo claro que si Vergara sigue de voluble,  ¡yo me divorcio! Y ofreceré votos de castidad futbolística, porque no lo dejo para estar con otro, sino porque ya no es posible estar así. Conocí el verdadero amor y no quiero malas imitaciones. Vergara ha ido quitando poco a poco pedazos de mi cariño como Don José ha ido quitando sus cuadros! Aún así, todavía sigo diciendo… ¡Vamos rebañoooo!!!!!!